Elegir productos de calidad es ahorro

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Cuando mis hijos eran chiquitos y llegaba la navidad, con mis cuñados teníamos una apuesta en son de broma. “Cuánto tiempo le das”. Cada año, nos decíamos lo mismo en referencia a los juguetes que les regalábamos a todos los sobrinos, sobre todo a los varoncitos. Los carritos con luces y música, la pelota, el avioncito, etc. ¡No duraban nada!

Llegaba las 12, abrían sus regalos, les tomábamos la foto y nos sentábamos a observar cuánto demoraba el primero de ellos en venir llorando por su juguete roto. Parecía una broma cruel. Una vez, mi mamá le regaló a mi hijito un set de batería que anhelaba con todo su corazón y no duró ni siquiera una hora. ¡Qué frustración!

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Esto mismo me ha pasado no solo con juguetes, también con artefactos y, hace poco, con el cable del cargador del celular de Joaquín. Es el tercero que le compro y ya se malogró. El original lo perdió. El segundo se rompió el pin conector y, les confieso, que cuando fui a comprar, me ofrecieron uno que costaba 70 soles y me dolió pensar en pagar eso, así que le compré uno de 20 soles. Tres días funcionó bien y ¡plop! Ahora hay que enroscar el cable alrededor del celular para que el pin haga presión y cargue algo.

Con los años, he aprendido a valorar la relación calidad-precio. Y aunque a veces me resista porque me duele el bolsillo, el resultado final -como pasó con el cable del cargador- me devuelve a ese aprendizaje: lo barato sale caro, porque no dura, se malogra, no funciona bien, no tienes a quién reclamar, pierdes tiempo y, al final, terminas volviendo a gastar.

Me ha pasado con pañales que al final no absorbieron bien, mi hija se escaldó y terminé gastando en pañales más caros y crema anti escaldadura; con papel higiénico que el rollo no duró ni un día (y encima ¡raspaba como lija!); con lápices que tenías que tarjar a cada rato porque la punta se rompía y rompía; ropa que se encogió, deformó o decoloró; con la cuna de mi hijo que una vez, al tratar de escaparse, se atoró su cabeza porque el espacio entre las rejas verticales no era uniforme. La lista es larga y creo que tranquilamente podrías agregar algunas cosas porque de seguro te ha pasado alguna vez: lo barato sale caro.

Tampoco digo que siempre hay que comprar lo más caro, de ninguna manera, porque en realidad, el precio en sí mismo no te asegura nada. Pero no confiemos a ciegas, leamos las etiquetas, evaluemos la relación calidad-precio, comparemos y tomemos una decisión informada.

Como padres debemos buscar productos y servicios de calidad que garanticen la seguridad, bienestar y salud de nuestra familia.  Esa es nuestra parte de la ecuación. Del otro lado, se encuentra el Estado que debe asegurarse que las industrias en general produzcan en función de estándares de calidad. El encargado de dar estas normas con estándares de calidad es el Instituto Nacional de Calidad (INACAL).

Hace poco, INACAL y funcionarios de la Municipalidad de San Borja hicieron una campaña en los mercados de ese distrito para verificar que las balanzas que usan, funcionen correctamente y den el peso exacto. Me pareció una actividad muy buena porque también se trata de cambiar el chip de los comerciantes, para que tengan muy presente que, si dan un servicio de calidad en todo sentido, ganarán la confianza de los clientes.

En el caso de las grandes empresas, para poder comercializar sus productos deben contar con un certificado de calidad otorgado por un laboratorio. Esos laboratorios, necesariamente deben estar acreditados por el INACAL.

Con la informalidad que existe en nuestro país, aún queda mucho camino por recorrer, pero todos debemos poner de nuestra parte y construir un Perú mejor para nuestros hijos.

#SeamosPeruanosDeCalidad

 

Fuentes:
https://www.inacal.gob.pe/principal/noticia/balanzas-en-san-borja
http://elcomercio.pe/lima/sucesos/inspeccionan-correcto-funcionamiento-balanzas-mercados-san-borja-443311
http://www.capital.com.pe/actualidad/la-calidad-como-factor-indispensable-para-los-consumidores-noticia-1050081

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1 comment
  1. […] el ahorro solo en el corto plazo y considerar solamente el dinero inmediato que no vamos a gastar (lee el post aquí). Si no mirar más allá. Porque la mayoría de veces, lo barato sale caro y, después de un […]

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