Mamá, haz de tu salud una prioridad

Creo que esa frase describe casi casi a la perfección cómo somos las mamás. Al menos yo soy así, es mi tendencia poner por encima las necesidades de mis hijos. Y es lógico, esas personitas dependen 100% de nosotras y debemos velar por su bienestar. Posponemos nuestro arreglo personal, tiempo para nosotras, salidas, incluso, cosas más serias como visitas al médico.

En mi caso, por ejemplo, a pesar de saber que tenía Resistencia a la Insulina (lee el post aquí), postergué por mucho tiempo las visitas al médico, la dieta y el ejercicio. Tenía mil excusas, las más recurrentes eran “no tengo tiempo para hacer ejercicio” y “hay otras prioridades económicas ahorita”. Era un círculo vicioso.

Cuando por fin tomé cartas en el asunto, a fines del año pasado, no fue ni siquiera por iniciativa mía (shame on me). Conocí al Dr. Hurtado de Nutritional Media quien me motivó a hacer algo con mi trastorno.

No fue fácil al principio porque en mi lista de prioridades cotidianas yo no estaba ni primera ni segunda, por decir lo menos. Había muchas cosas delante mío: cosas tan nimias como preparar el almuerzo, hacer las compras o la limpieza. Pero también cosas como la preocupación por la conducta de mis hijos, algunos problemas que ellos podían estar teniendo o temas de trabajo. Prácticamente todo estaba delante mío en mi lista. Y no, no estaba bien. No está bien.

Equilibrio y Prioridades
Eso es lo que me faltaba. Quizás por flojera, temor o no sé qué, no tenía las prioridades en un orden equilibrado. Pero, sin querer queriendo, el Dr. Hurtado me ayudó a entenderlo. Ya con varios meses caminando 30 minutos diarios y comiendo según el plan que el doctor me había dado (y varios kilos menos por cierto), me estanqué.

“No puedo caminar más de 30 minutos”, era mi excusa, pero en el fondo sabía que debía aumentar la actividad física. Super paciente el doctor, pero había algo que faltaba encajar. Había algo que no terminaba de comprender.

Hasta que simplemente mi mente hizo “clic” y lo entendí. ¿Puedo gastar la plata que sea necesaria en el tratamiento prebrackets de mi hijo o gastar en celebrar el cumpleaños de mi hija, y no quiero gastar en el gimnasio ni darme el tiempo para poder incrementar la actividad física que necesito para continuar con mi tratamiento? Algo anda mal en mí.

En mi cabeza martillaban las palabras del doctor: “es cuestión de prioridades”. ¿Cuáles eran mis prioridades? Esa era la cuestión. Evidentemente, mi salud no lo era. Y si no lo era para mí, no lo iba a ser para nadie.

No quiero ser diabética. Por mí y por mis hijos. No quiero tener riesgo cardíaco. El sobrepeso trae consigo niveles elevados de colesterol y triglicéridos, presión alta, entre otros males asociados. Lo que siembras, cosechas. En todo sentido.

Ya me inscribí en el gimnasio y estoy reestructurando mi rutina, mis hábitos (esto va a tener que ser parte de mi vida forever and ever) y mi forma de pensar (a veces lo más difícil). Siempre estaré agradecida con el Dr. Hurtado, no solo por el plan alimenticio, los controles y todo el aprendizaje alrededor de mi trastorno y la buena alimentación, sino por ayudarme a cambiar algunos paradigmas que me estaban resultando tóxicos.

Mamis, hagan de su salud una prioridad, es fundamental. No es egoísta, es todo lo contrario y, además, es ejemplo. ¿Cómo pretendemos enseñarles a nuestros hijos a cuidar de ellos mismos si nosotras no lo hacemos?

Les dejo este fragmento de la Conferencia que dio Pilar Sordo en el evento 7Reinas. Espero que les sea igual de motivador que a mí.

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