Salud oral para el recién nacido

Escribe: Dr. Julio Gonzales – Odontopediatra


Dos hechos.
Primero: Se nos ha dicho que el mejor momento para ir a la primera consulta dental es a partir de los 3 años. Segundo: Perú es uno de los países con mayor prevalencia de caries dental en Latinoamérica. 
¿Coincidencia?
En todos estos años, las autoridades han mostrado poco interés en la prevención de caries dental en la primera infancia y eso se replica en el poco interés de la mayoría de los padres, entidades educativas e, incluso, profesionales de la salud. Poco se hace para promover la correcta salud oral tanto en colegios como en centros de salud.
Muchos de ustedes tal vez se sientan identificados pues probablemente sus padres lo llevaron al dentista por primera vez cuando hubo necesidad de sacar un diente o de curar una lesión.
Lo cierto es que así como llevamos a nuestros bebés, mes a mes, al control de niño sano y a colocarles las vacunas de rigor, también debemos llevarlos desde pequeños a su control de salud oral. La pregunta es ¿por qué no lo hacemos? ¿Es que acaso todavía pensamos que los dientes “de leche” están por gusto en la boca de nuestros hijos o no son tan importantes porque se le van a caer?
Como especialista en odontopediatría me ha tocado escuchar con tristeza el pedido de varios padres para extraer un diente de leche en lugar de curarlo porque “se va a caer y no vale la pena GASTAR en eso”. Este lamentable concepto empieza probablemente en la poca difusión que como dentistas hemos hecho sobre la importancia de cuidar la salud oral del bebé y del infante, así como en los pocos esfuerzos que como país hacemos en el cuidado de la salud oral.
Permítanme explicar estos conceptos de la manera más sencilla.
Hace mucho tiempo aprendí un principio bastante interesante: cuando algo existe es porque cumple un propósito específico. Nuestros órganos están ahí y tienen la forma que tienen porque cumplen una función específica. Creo que a ninguno de nosotros se nos ocurriría sacarnos una costilla porque “nos sobran varias”, sin embargo es esa misma actitud la que tenemos frente a la dentición primaria o comúnmente llamada “de leche”.

Los dientes de leche tienen una importancia vital para la salud  del niño. No solo sirven para comer o pronunciar palabras, sino también son pilares básicos dentro del crecimiento de la cara, los maxilares y la mandíbula. Estos dientes nos permiten ir creciendo y modificando las diferentes posiciones del desarrollo facial y también poder conservar un espacio vital para la correcta erupción de los finalmente llamados dientes permanentes.
Cuando en el pasado nuestras madres nos hacían consumir alimentos naturales, el riesgo de presentar caries temprana de la infancia era casi desconocido. Conforme los alimentos procesados fueron aumentando en el régimen dietético, se inició la epidemia de la Caries de Aparición Temprana, Caries de biberón o Caries del Infante, la cual no es otra cosa que el despertar de la enfermedad llamada CARIES DENTAL en edades muy tempranas.

Sí, la caries dental es una ENFERMEDAD.
La caries dental es una enfermedad compleja y de origen múltiple. Por un lado, las bacterias que hay en la boca se alimentan de azúcares y carbohidratos, produciendo ácidos que dañan los dientes; y por otro, el desequilibrio entre la dieta que comemos, la higiene que tenemos, la calidad de nuestra saliva causan alteraciones de nuestro equilibrio bucal. Y esto es para todos: jóvenes, adultos, ancianos, niños y también bebés.
Existe evidencia que prueba que, si la madre tiene bacterias cariogénicas agresivas habitando en su boca, las puede transmitir a su bebé a través de besos a la boca o al compartir cubiertos. Y esto, expone al bebé a un riesgo potencial.
Es muy importante implementar medidas preventivas aún en las madres gestantes, así como iniciar tempranamente la higiene oral de nuestros recién nacidos, tanto en sus dientes como en las encías.  Si bien es cierto que la leche materna tiene poco efecto cariogénico, la lactancia nocturna, el uso de fórmulas, fármacos azucarados y productos artificiales ricos en azúcares presentan un riesgo mucho mayor.
Es vital, pues, para un adecuado crecimiento y desarrollo, tomar la decisión de llevar a nuestros hijos al odontopediatra  o dentista lo más temprano posible (desde recién nacidos) e implementar medidas preventivas para mantener una correcta salud oral duradera en el tiempo.


El Dr. Julio Gonzales es especialista en Odontología Pediátrica por la Universidad Peruana Cayetano Heredia, con capacitación en Cirugía y Ortodoncia interceptiva en odontopediatría. Fue presidente y actualmente es miembro de la Sociedad Peruana de Odontopediatria, también es miembro de la Asociación Latinoamericana de Odontología Pediátrica y del Consejo Consultivo Fundación Hipólito Unanue. Tiene una Maestría en Docencia e Investigación Universitaria, es Profesor asociado en el área de odontopediatría de pre y post grado de la Universidad Científica del Sur y realiza Conferencias a nivel Nacional e Internacional.



Fuente foto 1:
http://www.adanezclinicadental.es/blog/22-prevencion-bucal-en-bebes
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