Que se enfermen todos menos la nana…!!!

…o la persona que te ayuda en casa.
Estos días estoy turuleca porque mi secre se enfermó. En realidad, solo faltaba que ella se enferme porque caí yo, luego Joaquín, Ania y Percy (¿les conté que se enfermó justo cuando cumplíamos 10 años de casados?). Un virus brutal, casi mortal… jajaja… nunca tanto, gracias a Dios.

Pero se veía venir. Maga se enfermó. El domingo por la noche me llamó y me dijo que estaba con 39 de fiebre y que se sentía mal. Cosas que pasan. Mejor que se recupere y luego venga porque no se puede trabajar así, uno se siente fatal. Además, hay que cortar el círculo viroso, no queremos volver a empezar.

La pregunta del millón es… ¿quién hace toodo lo que Maga hace? Si se lo pregunto a Joaquín diría… pues tú mamá! Muy convencido.

¿Yo? ¿Sola? Ja, ja, ja… ¿Yo? Mmmm… oh no… creo que tiene razón, mayormente tendré que hacerlo yo. Pero con la colaboración (obligada) de todos, sin duda.

Ayer, mi esposo y yo nos levantamos muy temprano, 5:30am, para poder hacerlo todo (él también tenía que salir temprano). Mientras yo preparaba las loncheras, èl se alistaba. Luego, mientras yo me alistaba, él alistaba a los chicos. 6:50am, todos ya estábamos saliendo.

Tuve que posponer algunos pendientes de trabajo porque los lunes es el día D en mi casa. Todo está patas arriba luego del fin de semana. El domingo por la noche ya había avanzado algo después de la llamada de Maga, específicamente los baños, porque cuando tienes hijos hombres, limpiar los baños diariamente se vuelve una labor prioritaria.

Ordené la casa, barrí y me puse a cocinar. Cocinar… ahí tomé conciencia de que hace uff que no cocinaba. Es que Maga cocina buenazo y yo siempre ando full. Hace uff que no barría mi casa completa y hace más que uff que no limpiaba los baños.

¡¡Cuánto descansa una en las personas que te ayudan en casa!!

Aproveché para ordenar los cajones de la cocina, desechar lo inservible y lo que ya no usábamos.

En la tarde, Joaquín me ayudó (un tantito bajo presión… jijiji) a poner la mesa para el almuerzo, doblar las medias y a llevar la ropa sucia al cesto de la lavandería. Y ahí nuevamente me puse a pensar en que, además de tender su cama, ordenar su cuarto y recoger los platos de la mesa, podríamos y deberíamos darle un poco más de responsabilidades.

Cuando tenemos ayuda en casa, a veces olvidamos la importancia de enseñar a los niños a colaborar con las labores diarias. Sea por querer que todo esté ordenado y limpio rápido, porque ellos tienen talleres después del cole y llegan cansados, o la razón que sea. El tener responsabilidades sencillas en casa ayuda a formar el carácter de nuestros hijos y les da un buen hábito (que sus esposas y la sociedad nos agradecerán después).

Hoy, se me pegaron las sábanas (me desperté 6:05) y casi llegamos tarde al cole. Mi esposo se quedó ayudando con algunas cosas antes de irse a la oficina: lavar los platos, sacar el reciclaje y tender la cama. Yo le dejé un papelito para que no se olvide de apagar la terma y las luces antes de irse.

Un día más sin Maga, espero que solo un día más…jeje… como decía, que se enfermen todos, menos Maga!!

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