Crónica de una almohada andarina

Por Percy Echevarría.

Voy a mi cuarto, a punto de acostarme, no veo mi almohada, la tiene Joaquín.

Voy a su cuarto, se la saco de entre los brazos, aprovecho para llevarlo al baño, regresamos, lo arropo, apago la luz… voy a mi cuarto, a punto de acostarme, no veo mi almohada, la dejé al pie de la cama de Joaquín.

Voy a su cuarto, tomo la almohada, paso por el cuarto de Ania, la veo desabrigada, la tapo, le falta una colcha, la busco en la sala, la llevo, la arropo… voy a mi cuarto, a punto de acostarme, no veo mi almohada, la dejé al pie de la cama de Ania.

Voy a su cuarto, la busco en su cama, no la encuentro, la busco en el cuarto de Joaco, tampoco está. Voy a la sala, la almohada está en el sofá.

Voy a mi cuarto, a punto de acostarme, ya tengo mi almohada… se me fue el sueño!

He llegado a la conclusión de que mi almohada camina dormida :S

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