Siete cosas que no me esperaba de tener una hija

Por casi 5 años de criar solo un hijo varón, estaba acostumbrada a que las cosas funcionen de cierta manera y que, en general, no sea tan complicado. Cuando nació mi princesa, algunas cosas me sorprendieron mucho.

Princesita de 8 meses, ahora tiene casi 4 años… 🙂

Aquí algunas de ellas:

1. Se escaldan con más facilidad. Cuando Joaquín usaba pañal, le pintaba los testículos y el potito con Hipoglós. Luego me di cuenta –cuando se me acababa la crema o me la había olvidado- que no pasaba nada si no le ponía. Así que le echaba cada vez menos cantidad y a veces ni le echaba, salvo que estuviera con el estómago flojo. Con las chicas es diferente, la cremita es necesaria, y con ella ya no era Hipoglós, si no Desitin de envase morado –modernidades que hace 5 años no habían-. Muy buena. Incluso ahora, que ya dejó el pañal día y noche, a veces todavía se escalda.

2. Tengo que peinarla. A Joaquín con las justas le pasaba el peine y le dibujaba una raya. Ania casi no tenía pelo así que al principio no había mucho que hacer. De pronto un día me di cuenta que sus pelitos parecían palmeras torcidas. Y no basta con el peine, hay que echarle spray desenredante, cepillarle mientras voy pensando qué le voy a hacer, escoger las liguitas que combinen con la ropa, los ganchitos, la vincha, etc. Después hay que HACERLE LA RAYA. Para mí es un problema porque su cabello es bien delgadito y no tiene mucho; la parte de adelante me sale decente, pero la parte de atrás, me queda como una pierna varicosa. Y si vamos en el auto, debo llevar todos los implementos necesarios para el retoque porque la silla del carro le arruina el peinado.
3. La ropa. Joaquín se vestía básicamente con shorts de algodón, drill o jean y polos manga corta o cero, en verano; en invierno usaba pantalones de drill o jean, buzos de algodón, camisa, polos de manga larga, chaleco, chompa o casaca. Listo. Para las niñas hay muchas más opciones. Verano: vestidos, faldas, shorts, capris, enterizos, faldas tutú, polos, bvds de tira gruesa o delgada, camisetas, blusitas. Invierno: jeans, pantalones, leggins, faldas largas, faldas cortas, vestidos, panties, polos, blusas, chompa, casaca, abrigos. Y todo esto en sus miles de combinaciones de color o estilo.
4. Los zapatos. Joaquín tenía unas crocs, dos pares de zapatillas y unos botines. Incluso ahora tiene unas crocs, un par de zapatillas y unas tipo alpargatas (fuera de lo del colegio). Las chicas necesitan balerinas, zapatos, botas, crocs, sandalias, zapatillas… nunca va a ser suficiente, porque el zapato tiene que combinar con la ropa en estilo y color. Me aloco.

5. Accesorios. Los chicos no necesitan gran cosa, a lo mucho unos lentes de sol, chalina o gorra (si las toleran, mi hijo no tolera ni las etiquetas, la chalina lo desespera, el gorro solo cuando hay mucho sol y los lentes cuando su papá se pone los suyos). A las chicas les encanta las pulseras, collares, aretes, anillos, lentes de sol, bufandas, sombreritos, cartera y la lista sigue.
6. Maquillaje. Cuando ve que me estoy maquillando, lo cual no hago con tanta frecuencia, me hace boca de besito para que le eche el labial, como le llama ella, y también quiere eso que me pongo en los ojos (ese no le pongo). Ya hemos ido un par de veces a la peluquería para que nos hagan la manicure y ella se queda quietecita, y cuando terminan de pintarle agita sus manos para que se seque. Le encanta!
7. Jugar a la novia. Cuando mi amiga me contaba de este juego, me daba risa y pensaba que era su romántica hija la que soñaba con ser novia algún día (la pequeña tenía 5 años). Mi hija, a los 3 años, se ponía una toalla o funda de almohada y me pedía que se la amarre con una cinta en la cabeza para que sea su velo. No lo podía creer. También juega a las princesas, a la mamá, a la maestra.



Las hijas mujeres te enamoran, te endulzan, te coquetean. Es un mundo muy diferente al de los varones. Y a ti ¿qué te sorprendió?


4 comments
  1. A veces ni una misma se dedica tanto a peinarse… jeje. Naya se ve tranquilita, seguro se quedará quieta mientras la peinas, Ania se queda quieta soy yo la chueca… jiji

  2. Yo sabia todo lo de la ropa y los zapatos, pero la peinada ni me imaginaba! A Naya se le paran los pelos locos y ahora lo unico que puedo hacer es ponerle vinchas porque no tiene tantos pelos como para ponerle ganchos.
    A mi tambien me han dicho que las niñas enamoran, son mucho mas delicadas por naturaleza y risueñas, hasta algunos creen que criar a un niño es mucho mas facil. Con Nate nos divierte cuidar a Naya y siempre estamos a la expectativa de lo que tiene para nosotros.

  3. Hola Lorena, es inevitable, no? Ahora hay bellezas para las niñas y ni qué decir de los disfraces! Para estar fotografiandolas todo el tiempo con cada tenida 🙂

  4. Mi hija tiene a penas 2 meses, pero ya me toca el tema de la ropa y los accesorios, tiene un montón de prendas para combinar!!!
    Aun no le crece tanto el pelito, pero en la misma clínica ya le pusimos aritos 😀

Comenta