En la misma sintonía

A veces simplemente no sintonizamos con nuestros hijos.
Ayer, Ania tuvo una inusual reacción a la hora del almuerzo. Estaba hipersensible, por todo lloriqueaba. Decía que le dolía la panza y no quería comer. Incluso cuando la recogí del cole, la miss estaba arreglando una “situación” entre su amiguita y ella, se pidieron perdón, se abrazaron y se suponía que asunto arreglado, pero no.

Ania sale del cole a la 1:45pm y su hermano a las 2:50pm. La solución que encontré para esperar tranquila es juntarme con una amiga que vive cerca al colegio y hacer almorzar a su hija con la mía (están en el mismo salón).


Ayer, se peleó con su amiguita, no quería jugar, no quería comer, no quería nada de nada. Yo no entendía que tenía ni por qué se comportaba así. Mil cosas pasaron por mi cabeza: que le mandé mucha lonchera y aún no tenía hambre, que estaba aburrida, que prefería jugar en lugar de almorzar (como otras veces), que le serví mucho almuerzo, que ya tiene 4 años y sabe expresarse muy bien en palabras así que está tratando de manipularme y debo tomar el control, y un largo etcétera. (Y es que a veces de verdad nos engañan para lograr su cometido.)

Cuando se porta así me hace enojar, no lo puedo evitar, pero trato de controlarme. Así que esta vez, me armé de paciencia, nos fuimos a recoger a su hermano y emprendimos el camino a casa. No pasaron ni 10 minutos y se quedó dormida. Siempre se duerme pero ni bien llegamos a casa se despierta. Pero esta vez no se despertó. Es más, la subí dormida y se quedó durmiendo hasta las 5:30 de la tarde!

Se despertó lúcida, tranquila, juguetona como suele ser. Hicimos tareas, vio tele, jugó, comió unas mandarinas y una sopita. Y cuando la iba a bañar, me dijo: “quiero hacer caca”. Creo que todos los padres nos preguntamos cómo algo tan grande puede salir de una personita tan pequeña. Ahí se me prendió el foco, quería hacer “cacuna matata” -como le llamamos jugando- y no podía, seguro por eso le dolía la panza. Y contra todo pronóstico, antes de las 9pm se echó a dormir. También tenía sueño!

Cuando nuestros hijos son chiquitos y tienen algún fastidio, tratamos de encontrar qué les molesta, pero cuando crecen y ya empiezan con los berrinches, manipulaciones y mal comportamiento, lo primero en que pensamos es… en eso precisamente. Y tratamos de alguna o mil maneras de que vuelvan a la normalidad. Y a veces es alguna molestia por la que están pasando y no saben manejarla.

Ahora, hay veces que sí, ciertamente están tratando de manipularnos. Pero hay otras que no. Creo que la sabiduría de la maternidad y paternidad es aprender a interpretar a nuestros hijos. Menuda tarea!
2 comments
  1. Gracias por el premio bloguero!!! Me emocioné <3. Voy a darme el tiempo para hacer mi tarea también :). Has probado con jugo de papaya o mango con leche? Para mis hijos es desatorador automático.. jijijiii Abrazos!

  2. Cuánto daría porque mi niño hiciera un cacuna matata 🙁 anda tan estreñido que mañana lo llevo a otro pediatra 🙁
    Pero bueno, igual tenía listo para publicar un premio bloguero y te lo doy a ti:
    http://madresolohayuna.com/the-versatil-blog/
    Un abrazo!

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