¡Mamá, estoy aburrido!

Pareciera que la frase de moda entre los niños de primaria es: “Estoy aburrido”. “Mamá estoy aburrido, ¿puedo jugar en la compu?”,”Estoy aburrido, ¿puedo ver tele?”, “Estoy aburrido, ¿Me prestas tu tablet?”, “Mamá! Estoy aburrido, ¿Vamos a pasear?”, “Mamá! ¡¡Estoy aburrido!!! Pero hijo! Anda juega con tus juguetes. ¡No me gusta jugar solo! Juega conmigo. Pero hijo, estoy cocinando. Para qué tienes tantos juguetes si nunca juegas con ellos. ¡No me gusta jugar solo!! Hijo, busca algo que hacer. No quiero!” Luego de un rato, se escucha la televisión prendida.

Qué bárbaro! Qué les pasa a los niños de ahora, qué hemos hecho mal para que estos pequeños sean tan intolerantes al aburrimiento. Para variar, me pongo a pensar en lo que mi esposo y yo hemos hecho o dejado de hacer, y lo único que se me ocurre –aunque con poca certeza- es que tal vez nunca le enseñamos a jugar solo.

Cuando él era pequeño, era el centro de la atención de mi esposo y yo. Jóvenes, con pocos compromisos, vivíamos los 3 solos, yo no trabajaba a tiempo completo, él no tenía tantas responsabilidades en el trabajo como las tiene ahora. Todo nuestro tiempo libre era para él, lo cual es lógico. Nos echábamos a ver tele con él, o en el suelo a jugar, íbamos los 3 al parque, a los juegos, a pasear, todo el tiempo. La verdad no le encuentro nada de malo a esto. Lo único que creo ahora que debimos hacer, fue darle un poco más de espacio para que se entretenga él solo.

Esto último lo he pensado porque veo a mi hija menor, la cual no ha tenido la misma ¿dicha? de tener a su mamá y papá pendientes al 100% de ella de manera exclusiva. A Joaquín no lo dejábamos tanto en el piso como a ella, por ejemplo. Él siempre estaba en el corral y durante el día, lo poníamos en el suelo, con juguetes y alguno de nosotros (o los dos) para entretenerlo y chequearlo. Y lo hacíamos porque nos encantaba hacerlo.

A ella, desde los cinco meses, la echaba en su piso de colores en el suelo rodeada de juguetes y algunos cojines alrededor, mientras yo atendía al mayor, cocinaba, limpiaba (en ese tiempo no tenía ayuda en casa, solo una vez a la semana venían a hacer limpieza profunda). A los 6 meses y medio, Ania había empezado a rampear!! Y al poco tiempo aprendió a gatear. Joaquín gateó a los 8 meses.

Mi peloncita de 6 meses ¡hermosa!

Joaquincito de 8 meses… bello!
Joaquín es recontra independiente, creativo, seguro y siempre trata de solucionar los inconvenientes que se le presentan, pero para jugar… ayayayyyyy, necesita compañía o al menos público. A Ania la puedes encontrar en su cuarto jugando sola con sus juguetes o con cualquier cosa. Les inventa conversaciones y una historia (me hace acordar a Andy de Toy Story), lo más gracioso es que desde siempre, a cada personaje de sus historias, le inventa una voz diferente. Pero no crean que con ella es la gloria absoluta, también tiene su cuota de impaciencia y aburrimiento.

No sé si es una cuestión de esta generación –como decía Patricia del Río en su columna en El Comercio, muy buena por cierto-, de estrategia para lograr que le preste la tablet (cosa que hago con poca frecuencia), imitación –porque también lo he visto en algunos otros niños un poco más grandes que mi hijo-, el hecho de que ya no sea seguro jugar en la calle sin supervisión (algo en lo que nos entreteníamos los de mi generación), costumbre o un poco de todo.

Lo cierto es que aunque me dé más trabajo, estoy tratando de que mis pequeños aprendan:

  1. Que no pueden obtener todo lo que quieren en el momento que lo quieren (mejor ahora y en casa que en el mundo cruel).
  2. A ser más pacientes cada vez.
  3. A tolerar de mejor manera la frustración.
  4. A entretenerse más allá de la tecnología (ojalá se pueda, aunque sea un poco).
Cuando se pongan en ese plan de “¡Estoy aburrido!” usaré la técnica cantarina de mi suegra: “Estamos aburridos sin nada que hacer, mirando a las paredes y al suelo también…”

Les dejo el inocente videito de la canción de mi suegra 🙂 y una imagen que describe mi frustración interior en estas circunstancias:


¿Tienes también en casa un pequeño aburrido?

4 comments
  1. jajajaa… buena opción la de tu mamá, a veces no queda de otra. Creo que ahora no hay espacio para el aburrimiento, pero dicen que en el aburrimiento nacen las grandes y más creativas ideas. Besitos 🙂

  2. Esta de moda estar aburrido, mi hija tiene solo 1 mes, pero le pasa a mi madre con mis hermanos pequeños, se aburren fácilmente y lo único que saben es el computador y el PlayStation, así que a veces mi mamá los hecha para afuera y les cierra la puerta de casa para que busquen algo que hacer jajajaja.

  3. Hola Marlene, te contaré que yo no tengo patio, lo que hago es llevarlos al parque, ahí sí que se relajan, pero en época de cole, no da el tiempo (por las tareas). Es una buena idea la de las manualidades, voy a tener a la mano cositas para hacer :). Gracias!!

  4. Creo que si es cierto la verdad es que los niños siempre estan aburridos pero para todo hay un tiempo y lastimosamente solo quieren a veces a mamá asi que yo para desaburrirlos los saco al patio y si es epoca de frio les tengo manualidades para hacer en casa! Gracias por compartir tu experiencia

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