Carta de amor a mi hija

Querida mía, esta es una carta de amor no solo para que sepas que te amo profundamente, sino para hablarte un poco del amor. No soy tan vieja aún como para comparar con tiempos pasados, pero puedo contarte lo que conozco y lo que he aprendido.

Primero que nada, mi princesa, enamórate de un hombre con el que puedas recorrer de la mano el camino de la vida, el mismo camino, juntos. Siempre van a haber sacrificios que hacer, la vida es así, pero te sentirás y vivirás más plena cuando es en la dirección que tu ser interior te lleva.

A veces es difícil reconocer el amor verdadero, solo te puedo decir: enamórate de su corazón y que él se enamore del tuyo. Muchas cosas cambian en la vida, pero la esencia de la persona perdura.

Ama a Dios profundamente y enamórate de un hombre que también lo haga. Eso traerá seguridad a tu propio corazón. Dios es bueno y sé que quiere lo mejor para nuestras vidas. No hay nada que pase que escape de su control. Ahí está tu confianza.

El sexo es bueno hijita, pero no se parece en nada a lo que se ve en las películas o novelas. La pureza sexual traerá bendición a tu vida y a tu matrimonio. Espera a casarte, por más que te digan lo contrario, la verdad, es lo mejor. La verdadera satisfacción sexual, la que se vive a plenitud, viene del verdadero amor. Tu esposo y tú se unirán profundamente, en una sola carne y un solo corazón, y podrán experimentar cosas inimaginables que te llenarán de felicidad.

No seas tan exigente con tu esposo. Las mujeres y los hombres somos muy diferentes y vemos la vida desde diferentes perspectivas. Acéptalo como es y no trates de cambiarlo. Más bien, cambia tú, tu esfuerzo y tu comprensión lo motivarán a querer cambiar. ¿Te imaginas como te sentirías si tuvieras a alguien que dice que te ama pero que no está conforme con lo que tú eres y trata de cambiarte todo el tiempo?

Cuando tengas hijos no descuides a tu esposo. Si bien las mamás llevamos la mayor parte del trabajo y nos cansamos, ellos también experimentan un cambio y no quieren perdernos en el camino. Cuida la relación con tu esposo, si tu matrimonio es sólido, tus hijos crecerán seguros de sí mismos.

La sexualidad es importante en esta etapa también, no te sientas mal por haber subido de peso o ya no tener el lindo cuerpo que tenías antes. Él te ama por lo que eres y te desea a ti, como ser completo, no solo tu cuerpo. A veces somos las mujeres las más afectadas emocionalmente con esto, y nos sentimos gordas, panzonas, con celulitis y, por ende, poco atractivas o deseables. No es así, él te ama y te desea porque tú eres tú y punto.

Si es posible, trata de educar tú misma a tus hijos. La sociedad pone mucha presión en la mujer, pero no te dejes guiar por eso. Criar a tus hijos, enseñarles, corregirles y formarlos, tendrá un fruto que permanece. Además, te cuento, no tienes que dejar tu profesión para toda la vida, es temporal, después podrás volver a ella con una experiencia de vida mayor. No te desesperes si tu situación económica cambia para bien o para mal. Todas las cosas pasan por algo y de todo podemos aprender.

Y para terminar, mi princesita hermosa, no seas tan exigente contigo misma. Nadie es perfecto, todos nos equivocamos, y las cosas suelen salir mejor de lo que esperábamos.
Te amo.

Tu mamá

2 comments
  1. Hola,

    Hermosos y sabios consejos para tu princesa.
    Me encanta la última parte en la que hablas de lo importante es que las mamás críen a sus hijos y sobre la presión que hay hacia las mujeres. La vida laboral es importante, pero no hay nada como que sea tu mami la que te cuide y juegue contigo. Yo tuve la suerte de que mi mami lo haga conmigo 🙂

    Besos
    ¡Siempre moderna!

  2. Hola Clementina! Es verdad que hay mucha presión sobre la mujer; que si dejas de trabajar, por qué dejas de trabajar y si decides seguir trabajando, que quién va a cuidar a tus hijos, que no puedes confiar en la nana, etc. Es terrible! Gracias por tu comentario :).
    Besitos

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