Mi nena y su nana

No es estrictamente su nana, pero la quiere y mucho. Magaly ya lleva con nosotros 1 año y acaba de regresar de vacaciones. El recibimiento fue memorable. Ania la vio, corrió a sus brazos gritando su nombre con una sonrisa de oreja a oreja.

La había extrañado. Lloró por ella mientras no estaba, y por más que le explicábamos que había ido a visitar a sus papás, seguía preguntándose por qué se había ido.

Los niños aman. Tienen un corazón lleno de amor para dar, en primer lugar a sus padres, pero también a los abuelos, a los primos, a los amigos y a las nanas.

Cuando recién nació mi hijo mayor, recuerdo pensar que no soportaría que alguien más lo cuide, lo atienda o que se gane el cariño inherente de un niño por su cuidador. Pero a medida que iba creciendo, me daba cuenta que no había nada que hiciera o dejara de hacer para que él me amara menos. Y cuando nació la nena, con mayor razón.

Eso, la verdad, tranquiliza el corazón. Sobre todo, porque realmente necesitas ayuda! Es agotador ser mamá 24×7, trabajar desde casa, administrar el hogar (más aún si tienes que hacer tú misma las cosas) y no estar terriblemente exhausta a las 8 de la noche.

Yo hago casi todo por mis hijos, los atiendo, les sirvo, los acompaño, los llevo, vemos tele, les leo, hacemos tareas, entre otras cosas. Magaly se encarga principalmente de la casa, pero los cuida cuando tengo que salir y, sobre todo, juega con ellos.

Ella es parte de nuestro día a día y por eso la queremos, y creo que ella a nosotros también. Cuando llegó de su viaje me contaba que a sus primitos los llamaba por el nombre de mis hijos y a sus tías les decía “Seño”. Nos trajo cositas de su pueblo para que probemos 🙂 y no paraba de hablar, de contarme, de reír.

Encontrar una buena nana-ayudante-secre (o como quieran llamarla) es difícil. Algunas lo ven solo como un trabajo más y, en esos casos, así como llegan, se van en busca de mejoría económica sin considerar cómo se les trata. La verdad es que por la convivencia, se convierten en parte de tu familia y por ello es necesario el respeto, el buen trato y el cariño, de ambas partes.

2 comments
  1. Realmente es una bendición tener a Magaly en tu casa!!! yo también la quiero mucho!! 🙂

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