Nuevo libro: Cría hijos sensatos sin perder la cabeza

He empezado a leer un libro sobre crianza que le ha inyectado a mi espíritu nuevos bríos en esta dulce y sacrificada tarea de educar a los hijos. El libro se llama “Cría hijos sensatos sin perder la cabeza” del Dr. Kevin Leman. Recién acabo de terminar la primera parte del primer capítulo pero está tan buena, que no quería esperar para compartirla con ustedes.
Para empezar, el autor te sorprende en la primera página con una descripción que ilustra una típica familia (a mi parecer) para luego decirte cómo te ayudará el método de disciplina que él propone.

El primer capítulo se llama “Por qué ha de funcionar la disciplina de la realidad en tu casa”. “La disciplina de la realidad” es el nombre del método que el Dr. Leman propone y básicamente se trata de usar lo que ocurre en el día a día para enseñar, disciplinar y formar a los hijos, respetando algunos principios básicos que él explica y siendo conscientes que este método es de mediano-largo plazo, por lo que la persistencia y consistencia son fundamentales.

En una sociedad que nos ha acostumbrado a la inmediatez, es difícil tener certeza de que lo que estamos haciendo está bien o tendrá resultados a futuro; también es difícil esperar pacientemente por los resultados y no desanimarse cuando constatamos que algo que creíamos aprendido, no lo ha sido del todo. A veces me ha pasado con mis hijos, principios que yo creía bien asimilados, de pronto, es como si nunca lo hubieran sabido. Es sumamente frustrante.

Y luego confronta a los padres con un par de preguntas: “¿Podrán (nuestros hijos) pasar todas estas cosas con espíritus tiernos y firmeza moral, confianza en sí mismos y preocupación por el prójimo? ¿Es posible criar chicos buenos en esta época de locura?”. Y es que lo que se vive ahora no es lo que vivimos nosotros cuando éramos chicos, el mundo real está cada vez más duro y cruel.

La disciplina de la realidad

Me encantó el concepto de “disciplina de la realidad”, porque te muestra la posibilidad de enseñar y formar sin peroratas (habló la señora perorata, jaja), con paciencia y consistencia. Una definición aproximada dice así: “Es una forma congruente, decisiva y respetuosa en que los padres pueden amar y disciplinar a sus hijos. (…) se ubicaría entre el estilo autoritario y el permisivo, que da cierta libertad de decisión a los chicos, pero al mismo tiempo les da responsabilidades”. Creo que el secreto de este método es el esfuerzo por encontrar el equilibrio, para lo cual no hay una regla general sino principios que se aplican a cada realidad. Interesante!

La base primordial, propone el autor, para encontrar ese equilibrio es la Biblia, fundamentalmente un pasaje en Efesios 6:1-4.

“Hijos, obedezcan a sus padres; es lo correcto porque Dios les ha dado autoridad sobre los hijos. Honren a su padre y a su madre. Este es el primero de los Diez Mandamientos de Dios, que termina con una promesa. Y la promesa es esta: que si honras a tu padre y a tu madre, tuya será una vida larga y llena de bendición. Ahora, unas palabras para ustedes, los padres. No vivan reprendiendo y persiguiendo a sus hijos, causando en ellos enojo y resentimiento. Mas bien, críenlos con la amorosa disciplina que el Señor mismo aprueba, con sugerencias y consejos cristianos”. El objetivo del libro parte de ese pasaje: “darles a los padres formas específicas en que pueden usar correctamente su autoridad al criar a sus hijos con una disciplina amorosa para que sean obedientes”.

A medida que avance en la lectura, iré escribiendo de lo que creo que es interesante considerar. Espero que les parezca interesante también y que se sientan motivadas a leer.

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